El 30 de Enero, fue el Día Internacional de la Paz, y como cada año, en el cole de mi niña, se realizan actividades varias, además de las actuaciones finales para los papás, canciones y poemas de los niños, muy emotivos y preciosos. La verdad es que los profesores se lo curran mucho, ponen mucho empeño en estas actividades, aunque a mi me da mucho en que pensar, porque en realidad, creo que no sirve para demasiado, si luego no seguimos en casa con el ejemplo.
Si, ya se que cansa mucho oír lo de que los padres tenemos la culpa de todo lo malo que les pasa a los niños, pero en realidad, si nos paramos a pensar un poco, si que somos en buena parte responsables. Porque no sirve de nada que durante cinco horas al día unos profesores estén inculcando a nuestros hijos unas normas de convivencia y respeto, además de ciencias, mates y lengua, si luego cuando llegan a casa nosotros no seguimos con esas normas, y les bombardeamos con todo lo contrario, como faltas de respeto hacia religiones, razas, o condiciones sexuales que no son de nuestra misma condición. Además, de qué sirve que en el cole les enseñen a ser pacíficos si luego les sentamos delante de la tele toda la tarde mirando unos dibujos en los que lo mejor que ven es unos muñecos dandose de tortazos, o jugando a videojuegos de guerra, o de matar zombies.
Y todo esto si es una familia normalita, no hablemos en familias desestructuradas, porque seamos sinceros, familias perfectas donde se hable pacíficamente, sin gritos, donde se coma sin la tele puesta, los padres hablen con los hijos, pasen todo el tiempo libre jugando con ellos, salgan al aire libre, etc, etc, lo que es una familia idílica, de esas hay pocas.
Pero aún así, sin ser absolutamente perfectos, si somos conscientes de nuestra responsabilidad en la educación de nuestros hijos, siempre podremos controlar nuestros comentarios, ser más tolerantes delante de ellos, tratar de comunicarnos mejor con ellos, no creo que sea necesario convertir nuestra familia en una de esas que salen en las series de la tele, pero si queremos unos ciudadanos del futuro más tolerantes, más pacíficos, debemos educar a nuestros niños en el presente en la tolerancia, en la paz, y eso no sólo se consigue en la escuela, tiene que salir desde dentro del hogar, tenemos que ser los padres el ejemplo a seguir.
Solo así nos sentiremos orgullosos de haber conseguido algún día un mundo de Paz
Un revuelto de ideas, pensamientos, y de todo un poco. Producto de una mente absurda y un poco loca.
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miércoles, 1 de febrero de 2017
domingo, 20 de noviembre de 2016
25 DE NOVIEMBRE, DIA INTERNACIONAL DE LA VIOLENCIA DE GENERO
Hoy me he pasado todo el día buscando información, sobre la relación entre el nivel cultural, o sea, la educación, y la violencia de género.
He estado leyendo distintos artículos, foros, documentos, estadísticas. En algunos he tenido que leer infinidad de datos y números, otros eran opiniones de la gente de la calle, pero nada oficial, que era lo que yo buscaba.
La conclusión a la que he llegado al final ha sido que no hay relación alguna, no hay más casos de violencia en familias con menos nivel cultural, ni al contrario.
Mi intención con esto era escribir un artículo para que luego mis hijas y con suerte otros chicos y chicas pudieran leerlo, además de sus padres, madres y algún profesor o profesora. Porque para mí la educación lo es todo, no solo para obtener una profesión en el futuro, sino porque nos abre la mente, nos hace libre, nos permite entender lo que nos rodea.
Sin embargo, si que hay algo común en todos los artículos que he leído, el hecho es que la educación no esta relacionado con el numero de casos de violencia de genero, de acuerdo, pero eso no significa que no sea importante. Sobre todo porque lo que si importa en este caso es la igualdad, con eso si esta relacionado.
El problema en este tipo de violencia es que no hay igualdad de genero, uno de los dos se siente superior, y hace que la otra parte se sienta inferior, y acabe maltratada. Obsérvese que no he hablado en ningún momento de hombres ni mujeres, ya que hemos llegado a un punto en el que la violencia de género no es sólo de hombres a mujeres, sino de mujeres a hombres(los menos), de mujeres a mujeres(parejas lesbianas) y de hombres a hombres(parejas gays). En todos casos, es violencia de género, y en todos estos casos es por falta de igualdad.
Esto es lo que hay que enseñar en las escuelas, la igualdad, TODOS SOMOS IGUALES, seamos hombres o mujeres, nadie es superior, todos tenemos nuestras cualidades y nuestros defectos y todos dependemos de todos,
Si no aprendemos a aceptarnos los unos a otros tal y como somos, no podremos erradicar esta lacra social que es la violencia de genero en particular, y la VIOLENCIA en general, por que esto lo podemos extender mas lejos, religión, política, razas,..
Me gustaría que este artículo, fuera un pequeño llamamiento para que entre todos educáramos a nuestros niños en la IGUALDAD, para que el día de mañana, ningún hombre ni mujer se sienta ni mas ni menos que nadie, y todos trabajemos codo con codo, seamos una unidad, apoyandonos unos a otros.
He estado leyendo distintos artículos, foros, documentos, estadísticas. En algunos he tenido que leer infinidad de datos y números, otros eran opiniones de la gente de la calle, pero nada oficial, que era lo que yo buscaba.
La conclusión a la que he llegado al final ha sido que no hay relación alguna, no hay más casos de violencia en familias con menos nivel cultural, ni al contrario.
Mi intención con esto era escribir un artículo para que luego mis hijas y con suerte otros chicos y chicas pudieran leerlo, además de sus padres, madres y algún profesor o profesora. Porque para mí la educación lo es todo, no solo para obtener una profesión en el futuro, sino porque nos abre la mente, nos hace libre, nos permite entender lo que nos rodea.
Sin embargo, si que hay algo común en todos los artículos que he leído, el hecho es que la educación no esta relacionado con el numero de casos de violencia de genero, de acuerdo, pero eso no significa que no sea importante. Sobre todo porque lo que si importa en este caso es la igualdad, con eso si esta relacionado.
El problema en este tipo de violencia es que no hay igualdad de genero, uno de los dos se siente superior, y hace que la otra parte se sienta inferior, y acabe maltratada. Obsérvese que no he hablado en ningún momento de hombres ni mujeres, ya que hemos llegado a un punto en el que la violencia de género no es sólo de hombres a mujeres, sino de mujeres a hombres(los menos), de mujeres a mujeres(parejas lesbianas) y de hombres a hombres(parejas gays). En todos casos, es violencia de género, y en todos estos casos es por falta de igualdad.
Esto es lo que hay que enseñar en las escuelas, la igualdad, TODOS SOMOS IGUALES, seamos hombres o mujeres, nadie es superior, todos tenemos nuestras cualidades y nuestros defectos y todos dependemos de todos,
Si no aprendemos a aceptarnos los unos a otros tal y como somos, no podremos erradicar esta lacra social que es la violencia de genero en particular, y la VIOLENCIA en general, por que esto lo podemos extender mas lejos, religión, política, razas,..
Me gustaría que este artículo, fuera un pequeño llamamiento para que entre todos educáramos a nuestros niños en la IGUALDAD, para que el día de mañana, ningún hombre ni mujer se sienta ni mas ni menos que nadie, y todos trabajemos codo con codo, seamos una unidad, apoyandonos unos a otros.
miércoles, 16 de noviembre de 2016
ME HAGO MAYOR... Y QUE MAL ME ESTÁ SENTANDO
Pues si, me hago mayor, vieja, como dicen mis hijas. Es algo que voy sintiendo todos los años, en el día del cumple de mi hija mayor sobre todo, que fue el lunes 14, este año ha cumplido 14 años, y cada año que pasa me siento aún más mayor. Ella se hace una mujer, y yo una vieja. Así me siento. Y lo que es peor, siento que he perdido mis años de juventud sin haberlos aprovechado en absoluto.
Porque cuando veo otros blogs, miro en Instagram, en Facebook, o Twitter, a todas esas mujeres y hombres, que viajan, y tienen esas vidas tan llenas de experiencias, miro la mía y no puedo evitar sentirme vacía. Yo no he salido a muchos sitios, de España conozco poco, y de lo que conozco solo he salido a trabajar. Del extranjero, si, viví en Australia 4 años, pero fueron entre los 3 y los 7 así que guardo pocos recuerdos en mi memoria, aunque los atesoro como joyas.
Me gustaría haber hecho más cosas, visto más mundo, poder tener mas experiencias en mi vida, mas recuerdos guardados, porque al final de la vida, es lo único que nos queda, lo vivido. Lo material no sirve de nada, solamente la vida que hayas vivido y disfrutado es lo que cuenta, de nada sirve juntar tesoros, dinero, propiedades, si durante todo el tiempo que has estado en este mundo no has experimentado un momento en algún lugar precioso, si no te has emocionado con una puesta de sol, si no has conocido un plato exótico en un país exótico,... todo lo demás no merece ser guardado.
Esto también vale con lo que has hecho con tu vida. Veo a mucha gente feliz con lo que hacen. Y me dan envidia. Da igual lo que seas, desde un humilde barrendero hasta un gran médico o abogado, si lo que haces te llena plenamente, serás feliz. El problema viene cuando no estás a gusto con tu trabajo, con tu vida, contigo mismo. Y te conviertes en una persona infeliz, muy infeliz. Y esa infelicidad hace que los años se desperdicien. Y los años perdidos ya no se recuperan, jamás.
Ahora, a mis 46 años, me doy cuenta de esto, y me siento mayor y totalmente infeliz, viendo como he desperdiciado una vida, que quizás podría haber sido distinta. Puedo intentar cambiar algo, pero no se puede recuperar 25 años de golpe.
¿Alguien que tenga una máquina que me vuelva más joven?
Porque cuando veo otros blogs, miro en Instagram, en Facebook, o Twitter, a todas esas mujeres y hombres, que viajan, y tienen esas vidas tan llenas de experiencias, miro la mía y no puedo evitar sentirme vacía. Yo no he salido a muchos sitios, de España conozco poco, y de lo que conozco solo he salido a trabajar. Del extranjero, si, viví en Australia 4 años, pero fueron entre los 3 y los 7 así que guardo pocos recuerdos en mi memoria, aunque los atesoro como joyas.
Me gustaría haber hecho más cosas, visto más mundo, poder tener mas experiencias en mi vida, mas recuerdos guardados, porque al final de la vida, es lo único que nos queda, lo vivido. Lo material no sirve de nada, solamente la vida que hayas vivido y disfrutado es lo que cuenta, de nada sirve juntar tesoros, dinero, propiedades, si durante todo el tiempo que has estado en este mundo no has experimentado un momento en algún lugar precioso, si no te has emocionado con una puesta de sol, si no has conocido un plato exótico en un país exótico,... todo lo demás no merece ser guardado.
Esto también vale con lo que has hecho con tu vida. Veo a mucha gente feliz con lo que hacen. Y me dan envidia. Da igual lo que seas, desde un humilde barrendero hasta un gran médico o abogado, si lo que haces te llena plenamente, serás feliz. El problema viene cuando no estás a gusto con tu trabajo, con tu vida, contigo mismo. Y te conviertes en una persona infeliz, muy infeliz. Y esa infelicidad hace que los años se desperdicien. Y los años perdidos ya no se recuperan, jamás.
Ahora, a mis 46 años, me doy cuenta de esto, y me siento mayor y totalmente infeliz, viendo como he desperdiciado una vida, que quizás podría haber sido distinta. Puedo intentar cambiar algo, pero no se puede recuperar 25 años de golpe.
¿Alguien que tenga una máquina que me vuelva más joven?
viernes, 11 de noviembre de 2016
A LO MEJOR ESTA VEZ LO CONSIGO
Pues resulta que en el mes de abril de este año, me diagnosticaron Diabetes Mellitus tipo 2.
Fue un shock para mí.
Al principio, pasé por todas las fases de un duelo: primero, la negación: cuando el médico miró mi analítica y me dijo que era diabética, solo se me ocurrió decir que no, y no, varias veces además. El pobre doctor me miraba atónito, le faltó sacar el título de medicina para demostrarme que el era el médico y no yo, pero se limitó a sonreír, calmarme, enseñarme los resultados y explicarmelos. Tambien me explicó qué medicación tomar, y como cambiar de hábitos, alimentarios y de vida en general. Más que nada porque soy obesa, concretamente, tengo obesidad morbida, tipo 3.
Siguiente fase: negociación, intenté negociar con el médico, si me portaba bien un tiempo,¿ podría curarme?, bastante bien sé yo, que la diabetes no se cura, soy auxiliar de enfermería, Pero había que intentarlo.
La tercera fase: depresión, estuve una semana llorando mi desgracia, ¿porqué a mí?,¿cómo había podido llegar a esto? y venga llorar y llorar.
La cuarta fase:Ira, cómo me enfadé conmigo mismo, mucho, porque obviamente, era culpa mía, me he dejado mucho estos años, no me he cuidado nada, confiada en que mis analíticas eran envidiables a pesara de mi exceso de peso, ni colesterol, ni tensión alta, azúcar, ni nada de nada. Exactamente eso, exceso de peso y de confianza, eso es lo que me habia pasado factura. Y ahora tocaba patalear todo lo que hiciera falta, Porque al final, me había llegado una de las tan temidas enfermedades que me habían augurado los médicos desde hacía 20 años de exceso de peso.
Y al final, llegó la quinta y última fase: aceptación, si, me convencí, tomé conciencia de que era lo mejor que podía pasarme, y ¿porqué?, pues porque al final, conseguí cambiar mis hábitos.
Ahora como mucho más sano, combino mejor los alimentos, sigo comiendo de todo, pero sin abusar, me acostumbré a no picar, tengo ayuda psicológica claro, porque soy comedora compulsiva y hay días que no podía evitar ir a picotear, pero poco a poco he ido controlando esos impulsos, y ya en casa no hay ni patatas fritas, ni bolsas de chuches, y aunque las haya, no tengo ganas de comerlas, es más, aunque me apetezca, soy capaz de controlarme. Esto es mucho ganado para mi.
Ya llevo unos 7 kilos perdidos, no es mucho desde abril, pero mejor despacio, así es mas difícil recuperarlos. También he conseguido que mis niveles de glucosa vuelvan a estar normales, aunque sigo siendo diabética, y medicandome, pero ya se qué hábitos seguir.
La lucha ha sido dura, sigue siendolo, y seguirá. Hay días que tirarías la toalla, porque no depende todo del la comida, el día a día y lo que te rodea también te condiciona, y cuando tienes un mal día en el trabajo, con las vecinas, la familia, el marido o las niñas, o simplemente la vida que te tocó vivir, lo primero a lo que te da gana echar mano es a esa bolsa de gusanitos que lleva una semana abierta, aunque estén rancios, o hacerte un bocadillo de salchichón, o de paté. Sólo el poder sentarte y respirar tres veces, y decir no, y luego levantarte y comerte un yogur o tomarte un café, es el logro más grande para mí, incluso que haber bajado de peso.
De ahí el titulo de este post, quizás después de muchos años de intentos, esta vez puede que lo consiga, y de una vez me quite todos estos kilos que arrastro desde los 14 años, y me convierta en la mujer sana que siempre debí ser.
Tengo poco tiempo y muchos proyectos, pero voy a intentar ir poniendo al día el blog, para ir informando de mi salud, mi peso, y poner mis recetas con mis fotos, de lo que como, para que veáis que estoy haciendo para conseguirlo,
Fue un shock para mí.
Al principio, pasé por todas las fases de un duelo: primero, la negación: cuando el médico miró mi analítica y me dijo que era diabética, solo se me ocurrió decir que no, y no, varias veces además. El pobre doctor me miraba atónito, le faltó sacar el título de medicina para demostrarme que el era el médico y no yo, pero se limitó a sonreír, calmarme, enseñarme los resultados y explicarmelos. Tambien me explicó qué medicación tomar, y como cambiar de hábitos, alimentarios y de vida en general. Más que nada porque soy obesa, concretamente, tengo obesidad morbida, tipo 3.
Siguiente fase: negociación, intenté negociar con el médico, si me portaba bien un tiempo,¿ podría curarme?, bastante bien sé yo, que la diabetes no se cura, soy auxiliar de enfermería, Pero había que intentarlo.
La tercera fase: depresión, estuve una semana llorando mi desgracia, ¿porqué a mí?,¿cómo había podido llegar a esto? y venga llorar y llorar.
La cuarta fase:Ira, cómo me enfadé conmigo mismo, mucho, porque obviamente, era culpa mía, me he dejado mucho estos años, no me he cuidado nada, confiada en que mis analíticas eran envidiables a pesara de mi exceso de peso, ni colesterol, ni tensión alta, azúcar, ni nada de nada. Exactamente eso, exceso de peso y de confianza, eso es lo que me habia pasado factura. Y ahora tocaba patalear todo lo que hiciera falta, Porque al final, me había llegado una de las tan temidas enfermedades que me habían augurado los médicos desde hacía 20 años de exceso de peso.
Y al final, llegó la quinta y última fase: aceptación, si, me convencí, tomé conciencia de que era lo mejor que podía pasarme, y ¿porqué?, pues porque al final, conseguí cambiar mis hábitos.
Ahora como mucho más sano, combino mejor los alimentos, sigo comiendo de todo, pero sin abusar, me acostumbré a no picar, tengo ayuda psicológica claro, porque soy comedora compulsiva y hay días que no podía evitar ir a picotear, pero poco a poco he ido controlando esos impulsos, y ya en casa no hay ni patatas fritas, ni bolsas de chuches, y aunque las haya, no tengo ganas de comerlas, es más, aunque me apetezca, soy capaz de controlarme. Esto es mucho ganado para mi.
Ya llevo unos 7 kilos perdidos, no es mucho desde abril, pero mejor despacio, así es mas difícil recuperarlos. También he conseguido que mis niveles de glucosa vuelvan a estar normales, aunque sigo siendo diabética, y medicandome, pero ya se qué hábitos seguir.
La lucha ha sido dura, sigue siendolo, y seguirá. Hay días que tirarías la toalla, porque no depende todo del la comida, el día a día y lo que te rodea también te condiciona, y cuando tienes un mal día en el trabajo, con las vecinas, la familia, el marido o las niñas, o simplemente la vida que te tocó vivir, lo primero a lo que te da gana echar mano es a esa bolsa de gusanitos que lleva una semana abierta, aunque estén rancios, o hacerte un bocadillo de salchichón, o de paté. Sólo el poder sentarte y respirar tres veces, y decir no, y luego levantarte y comerte un yogur o tomarte un café, es el logro más grande para mí, incluso que haber bajado de peso.
De ahí el titulo de este post, quizás después de muchos años de intentos, esta vez puede que lo consiga, y de una vez me quite todos estos kilos que arrastro desde los 14 años, y me convierta en la mujer sana que siempre debí ser.
Tengo poco tiempo y muchos proyectos, pero voy a intentar ir poniendo al día el blog, para ir informando de mi salud, mi peso, y poner mis recetas con mis fotos, de lo que como, para que veáis que estoy haciendo para conseguirlo,
DE VUELTA EL INVIERNO
Pues si, ya está aquí de nuevo, y como no, mi tristeza. No me gusta nada, ni el frío, ni los días cortos, ni las nubes, la lluvia, los paraguas, el montón de ropa que hay que ponerse, el brasero.
Soy mujer de verano, dias largos, sol, piscina, vacaciones de mis niñas, no hay deberes, ni examenes, menos ropa, mas fiestas populares, mucha terracita, mas ensaladas, menos guisos, en fin, que el verano, para mi, es mejor.
Obviamente, no a todo el mundo le gusta el verano, pero para gusto, colores.
Soy mujer de verano, dias largos, sol, piscina, vacaciones de mis niñas, no hay deberes, ni examenes, menos ropa, mas fiestas populares, mucha terracita, mas ensaladas, menos guisos, en fin, que el verano, para mi, es mejor.
Obviamente, no a todo el mundo le gusta el verano, pero para gusto, colores.
viernes, 19 de febrero de 2016
CANSADA
Efectivamente estoy cansada. Cansada de todo. Del mundo, de la sociedad, de casi todo lo que me rodea. Y esto se traduce en desidia, una desidia que hace que no me apetezca hacer nada, ni siquiera escribir en un blog diariamente, o al menos, mensualmente.
Escribir es algo que siempre me ha gustado, y se lo tengo que agradecer a Doña Pepita, mi maestra de 4º de E.G.B., que nos tuvo todo el curso copiando una pagina de cuaderno diario, 3 el fin de semana, y eso hizo que consiguieramos mejor letra, y por mi parte gusto por escribir. También contribuyó mucho el concurso de lectura del curso, ella tenía una pequeña biblioteca en clase, y apuntaba los libros que te leías, del que había que entregar resumen. Al final del curso la que más libros se hubiera leído, recibía un premio. Yo me quedé a un libro de ganar, y todo por una gripe que me hizo estar en cama una semana. Mi amiga Rafi ganó el ansiado premio, que no recuerdo qué fué.
Luego mi madre me apuntó en el instituto a mecanografía, y le cogí gusto a escribir a máquina, me quedé en 150 pulsaciones por minuto, pero ya es más de lo que muchos administrativos actualmente tienen. Entonces en cualquier oposición de administración te exigían al menos 125 pulsaciones, y sin faltas claro. Por eso yo practicaba con la máquina de mi padre, no eléctrica, hasta que me dolían los dedos.
Ya en Madrid me compré una eléctrica, que era una delicia, porque obviamente se ganaba en pulsaciones al tener que rozar solo la tecla, en vez de tener que pulsar con algo de fuerza. También borraba automáticamente, en vez de tener que poner el papelito blanco en la letra como antes.
Y de ahí me pasé al ordenador, una mezcla de máquina eléctrica, pero sin tener que comprar cartuchos de tinta ni de borrar.
Al principio no podía ni ver un ordenador, fué mi hermano el que primero tuvo uno, antiguo como el mundo, en el que solo existía el MX2. Yo tenía 16 años y él 14, y ya despuntó como el gran informático que ha llegado a ser. Pero en aquella época la que huía de la informática era yo.
Con el tiempo y el gran avance en informática, empecé a cogerle gusto y ya me enganché con internet. Todo un mundo ante mi, sin moverme de mi casa. Gente nueva a la que conocer, sin salir de mi casa, y eso para alguien al que le cuesta hacer amigos como a mí, era como ver una gran luz.
Ahora que ya he contado mi rollo, vuelvo al principio, a que estoy cansada, y ahora mismo todo es demasiado para mí, será por las circunstancias o porque no duermo suficiente, o por el invierno que me deprime.
Pero estoy Cansada.
Escribir es algo que siempre me ha gustado, y se lo tengo que agradecer a Doña Pepita, mi maestra de 4º de E.G.B., que nos tuvo todo el curso copiando una pagina de cuaderno diario, 3 el fin de semana, y eso hizo que consiguieramos mejor letra, y por mi parte gusto por escribir. También contribuyó mucho el concurso de lectura del curso, ella tenía una pequeña biblioteca en clase, y apuntaba los libros que te leías, del que había que entregar resumen. Al final del curso la que más libros se hubiera leído, recibía un premio. Yo me quedé a un libro de ganar, y todo por una gripe que me hizo estar en cama una semana. Mi amiga Rafi ganó el ansiado premio, que no recuerdo qué fué.
Luego mi madre me apuntó en el instituto a mecanografía, y le cogí gusto a escribir a máquina, me quedé en 150 pulsaciones por minuto, pero ya es más de lo que muchos administrativos actualmente tienen. Entonces en cualquier oposición de administración te exigían al menos 125 pulsaciones, y sin faltas claro. Por eso yo practicaba con la máquina de mi padre, no eléctrica, hasta que me dolían los dedos.
Ya en Madrid me compré una eléctrica, que era una delicia, porque obviamente se ganaba en pulsaciones al tener que rozar solo la tecla, en vez de tener que pulsar con algo de fuerza. También borraba automáticamente, en vez de tener que poner el papelito blanco en la letra como antes.
Y de ahí me pasé al ordenador, una mezcla de máquina eléctrica, pero sin tener que comprar cartuchos de tinta ni de borrar.
Al principio no podía ni ver un ordenador, fué mi hermano el que primero tuvo uno, antiguo como el mundo, en el que solo existía el MX2. Yo tenía 16 años y él 14, y ya despuntó como el gran informático que ha llegado a ser. Pero en aquella época la que huía de la informática era yo.
Con el tiempo y el gran avance en informática, empecé a cogerle gusto y ya me enganché con internet. Todo un mundo ante mi, sin moverme de mi casa. Gente nueva a la que conocer, sin salir de mi casa, y eso para alguien al que le cuesta hacer amigos como a mí, era como ver una gran luz.
Ahora que ya he contado mi rollo, vuelvo al principio, a que estoy cansada, y ahora mismo todo es demasiado para mí, será por las circunstancias o porque no duermo suficiente, o por el invierno que me deprime.
Pero estoy Cansada.
sábado, 17 de enero de 2015
COMO CAMBIAN LOS ANUNCIOS
Ahora que me encuentro en un estado griposo, me he fijado en los anuncios que salen por televisión.
En Septiembre, los anuncios son todos de coleccionables, y a cada cual más raro. Desde libros de grandes escritores hasta dedales o abanicos, pasando por maquetas o vajillas infantiles.
En Octubre empezamos ya a ver lo bien que nos lo podríamos pasar en Halloween, entre disfraces, dulces y comidas para la fiesta.
Ya en Noviembre empezamos con los turrones, mazapanes, cavas y ya en Diciembre los juguetes de Reyes.
En Febrero nos marean con San Valentín, una fiesta que no es fiesta nada más que para los centros comerciales que se empeñan en que nos vamos a querer menos si no les compramos lo que venden.
Para Marzo y Abril, ya la moda primaveral y las dietas que nos preparen para el verano. Aparecen mil dietas de adelgazamiento, y un millon de clínicas que por una suma considerable te arreglan el cuerpo en un pispas. Como si los excesos de los meses anteriores se arreglaran en uno solo.
Y ya en Junio las agencias de viajes nos recuerdan las preciosidades que existen por el mundo, que podemos visitar por tierra, mar, o aire. Venga oferta de cruceros, lunas de miel y vacaciones de verano, dentro y fuera de España. Venga ponernos los dientes largos, porque todo lo que ofrecen no es nada barato, vaya.
Y ya llegamos al mes de Agosto, que todavía los niños siguen de vacaciones pero nos recuerdan lo pronto que empieza el cole y que en tal o cual sitio los materiales escolares y los uniformes estan ya disponibles. Que te echas a temblar solo de pensar lo que te vas a gastar, y no dejas de temblar hasta Octubre, casi.
Y direis que me he olvidado de Enero, no?? Pues no, porque como dije al principio estoy con gripe, y claro, es que con estos fríos es lo normal, que ataquen catarros,gripes y constipados. Por eso la televisión se llena de antigripales y jarabes, un bombardeo brutal, tanto que hoy en la farmacia no sabía por cual decidirme, El farmaceutico tampoco ayudaba mucho, aunque se que es un profesional de la salud, en el fondo le sale el vendedor que lleva dentro. Al final tomé la decisión basandome en los precios, porque el más barato no baja de 7 €, y todos tienen los mismos componentes, como me decía el profesional, que todos son lo mismo pero que me llevara el más caro(por lo del vendedor que tiene dentro, jejeje)
Bueno, ya dejo de desbarrar, imagino que estas conclusiones que he sacado de mi mente es fruto de la fiebre y el mal cuerpo, así que a la cama a ver si se me pasa.
Saludos.
En Septiembre, los anuncios son todos de coleccionables, y a cada cual más raro. Desde libros de grandes escritores hasta dedales o abanicos, pasando por maquetas o vajillas infantiles.
En Octubre empezamos ya a ver lo bien que nos lo podríamos pasar en Halloween, entre disfraces, dulces y comidas para la fiesta.
Ya en Noviembre empezamos con los turrones, mazapanes, cavas y ya en Diciembre los juguetes de Reyes.
En Febrero nos marean con San Valentín, una fiesta que no es fiesta nada más que para los centros comerciales que se empeñan en que nos vamos a querer menos si no les compramos lo que venden.
Para Marzo y Abril, ya la moda primaveral y las dietas que nos preparen para el verano. Aparecen mil dietas de adelgazamiento, y un millon de clínicas que por una suma considerable te arreglan el cuerpo en un pispas. Como si los excesos de los meses anteriores se arreglaran en uno solo.
Y ya en Junio las agencias de viajes nos recuerdan las preciosidades que existen por el mundo, que podemos visitar por tierra, mar, o aire. Venga oferta de cruceros, lunas de miel y vacaciones de verano, dentro y fuera de España. Venga ponernos los dientes largos, porque todo lo que ofrecen no es nada barato, vaya.
Y ya llegamos al mes de Agosto, que todavía los niños siguen de vacaciones pero nos recuerdan lo pronto que empieza el cole y que en tal o cual sitio los materiales escolares y los uniformes estan ya disponibles. Que te echas a temblar solo de pensar lo que te vas a gastar, y no dejas de temblar hasta Octubre, casi.
Y direis que me he olvidado de Enero, no?? Pues no, porque como dije al principio estoy con gripe, y claro, es que con estos fríos es lo normal, que ataquen catarros,gripes y constipados. Por eso la televisión se llena de antigripales y jarabes, un bombardeo brutal, tanto que hoy en la farmacia no sabía por cual decidirme, El farmaceutico tampoco ayudaba mucho, aunque se que es un profesional de la salud, en el fondo le sale el vendedor que lleva dentro. Al final tomé la decisión basandome en los precios, porque el más barato no baja de 7 €, y todos tienen los mismos componentes, como me decía el profesional, que todos son lo mismo pero que me llevara el más caro(por lo del vendedor que tiene dentro, jejeje)
Bueno, ya dejo de desbarrar, imagino que estas conclusiones que he sacado de mi mente es fruto de la fiebre y el mal cuerpo, así que a la cama a ver si se me pasa.
Saludos.
miércoles, 24 de septiembre de 2014
RUTINA RUTINARIA
Y seguimos adelante con el Otoño. Con sus lluvias, sus nublados y tormentas, sus cortas horas de sol(y lo que nos queda, claro), los purés de verduras, las sopas, los guisos calentitos,(me repito, ¿no?). los madrugones para el cole, y los deberes de después.
Y esto señores es lo peor del Otoño. Si, los deberes.
Tengo dos nenas, una en 3º de primaria, y la otra en 1º de secundaria.
Si ya de por si el cambio de E.G.B a primaria y secundaria me parece algo (...), se me hace más cuesta arriba teniendo en cuenta que soy de la E.G.B., y de B.U.P.
Los dos primeros años de primaria a los niños les dan los libros autocompletables, o sea que hacen los deberes escribiendo en ellos, con los huequitos para las respuestas y eso. Casi no usan libretas, con una chiquita les sobra, porque no hacen deberes fuera de los libros, y si acaso los profesores les ponen alguno para complementar las tareas. Tambien leen mucho y copian y hacen dictados. Y ya está.
En el 2º ciclo van trabajando algo más, todavía no les mandan muchos deberes a casa(aunque eso depende del profesor que les toque, claro), y ya usan material más sofisticado, como bolígrafos y libretas de cuadros en mates. Y hacen controles, cosa que no hacían en los dos cursos anteriores.
Y en el ciclo 3º, que son 5º y 6º, ya trabajan a tope, deberes y estudiar muchísimo, preparandose para secundaria.
Ah, y lo principal, excepto los de 1º y 2º, los libros los da la Junta de Andalucía, a través del cole, y son de 2ª mano, sobre todo desde hace 2 años que llevan 7 sin cambiarlos por los recortes.
En tiempos de E.G.B., la cosa era muy distinta. Desde 1º, tenías un montón de libracos gordos que no podías escribir por si pasaban a tu hermano o primo, o los vendías para comprar los del curso nuevo. Esos libros olían a nuevo, Abrirlos era un lujazo si los estrenabas tú(como era mi caso, que soy la mayor de 4), Las puntas no estaban dobladas, las pastas crujían al abrirlas para forrarlos, y no había subrayado ni ejercicios marcados.
La técnica de estudio era parecida, los profesores explicaban, te mandaban deberes en clase y un montón para casa. Y sobre todo estudiar, y mucho. Y al día siguiente te preguntaban.
Ya en Secundaria la cosa cambia, como cambiaba para Bachillerato. Solo que ahora los niños van al instituto con 12 años y nosotros íbamos con 14.
Siguen prestando los libros, así que la magia de estrenarlos no existe.
En cuanto al ritmo de trabajo, parecido al nuestro, aunque a nosotros no nos controlaban las libretas para ver si estaban limpias o no. Casi todo era por apuntes, y los profesores se limitaban a explicar y mandar ejercicios, que luego corregíamos en clase. Todos los días había un montón de deberes y apuntes que estudiar.
Mi hija, no trae tanto trabajo, les explican y mandan deberes, algunos les da tiempo a hacerlos en clase y eso que nos ahorramos su padre y yo(con la peque igual), apuntes pocos, las libretas se las revisan y los ejercicios se los corrigen los profesores uno a uno,(nosotros nos apañabamos solos, así pasaba que copiabas mal un ejercicio y al estudiar te volvías loco porque no te cuadraban las cuentas). Estan como más vigilados, Les facilitan tanto las tareas que a no ser que sean nenes con las ideas muy claras y responsables, no saben desenvolverse ni con los folios. Y lo peor es que intentas aconsejarles dado que has pasado por el mismo trance, y no te escuchan, porque se sienten super mayores. No te aceptan ni los truquis que usabamos para escribir recto en folios en blanco, o para coger apuntes más rápido y limpios. O como ahorrarles a los papas unos euros comprando una carpeta con separadores y un paquete de folios para todas las asignaturas, en vez de una libreta para cada una(además de las caras, que son mejores), además de ahorrarse dolores de espalda por tener que llevar 6 libros con sus respectivas libretas todos los días.
Con eso mi hija ha tenido que dar marcha atrás(después del gasto, claro), porque al tercer día no podía con tanto peso, y eso que no llevaba libros todavía. Se dió cuenta tarde de que tenía que haber hecho caso a su madre, y comprar solo folios.
Lo siento por ella, pero se ha tenido que arreglar cortando las libretas y convirtiendo sus hojas en folios sueltos. Y lo siento por mí que es la que ha hecho el trabajo porque rompía más hojas de las que arreglaba.
Y acabo ya con el tema material escolar.
Retomo lo que hablaba en un principio, los deberes.
Empezamos cuando recogemos la mesa de la comida, y no sé como acabamos poco antes de la cena, que suele retrasarse hasta que acaban. Y da igual si traen pocos o muchos. Si son muchos tardamos lo que tardamos. Pero si son pocos se alargan porque en mi casa hay muchas musarañas con que entretenerse. Y ya si hay que estudiar puedes desesperarte.
Pero lo mejor es que necesitan que les ayuden y menos mal que su padre y yo todavía abarcamos lo que estudian, no sé cómo se las van a apañar como estudien algo universitario, porque los deberes los hacemos nosotros. Y como te confundas en algo se enfadan porque lo llevan mal hecho.
Y yo que creí que no iba a tener que ver unos deberes más en la vida.
En fin, rutina hasta Junio, que acabe el curso.
Y esto señores es lo peor del Otoño. Si, los deberes.
Tengo dos nenas, una en 3º de primaria, y la otra en 1º de secundaria.
Si ya de por si el cambio de E.G.B a primaria y secundaria me parece algo (...), se me hace más cuesta arriba teniendo en cuenta que soy de la E.G.B., y de B.U.P.
Los dos primeros años de primaria a los niños les dan los libros autocompletables, o sea que hacen los deberes escribiendo en ellos, con los huequitos para las respuestas y eso. Casi no usan libretas, con una chiquita les sobra, porque no hacen deberes fuera de los libros, y si acaso los profesores les ponen alguno para complementar las tareas. Tambien leen mucho y copian y hacen dictados. Y ya está.
En el 2º ciclo van trabajando algo más, todavía no les mandan muchos deberes a casa(aunque eso depende del profesor que les toque, claro), y ya usan material más sofisticado, como bolígrafos y libretas de cuadros en mates. Y hacen controles, cosa que no hacían en los dos cursos anteriores.
Y en el ciclo 3º, que son 5º y 6º, ya trabajan a tope, deberes y estudiar muchísimo, preparandose para secundaria.
Ah, y lo principal, excepto los de 1º y 2º, los libros los da la Junta de Andalucía, a través del cole, y son de 2ª mano, sobre todo desde hace 2 años que llevan 7 sin cambiarlos por los recortes.
En tiempos de E.G.B., la cosa era muy distinta. Desde 1º, tenías un montón de libracos gordos que no podías escribir por si pasaban a tu hermano o primo, o los vendías para comprar los del curso nuevo. Esos libros olían a nuevo, Abrirlos era un lujazo si los estrenabas tú(como era mi caso, que soy la mayor de 4), Las puntas no estaban dobladas, las pastas crujían al abrirlas para forrarlos, y no había subrayado ni ejercicios marcados.
La técnica de estudio era parecida, los profesores explicaban, te mandaban deberes en clase y un montón para casa. Y sobre todo estudiar, y mucho. Y al día siguiente te preguntaban.
Ya en Secundaria la cosa cambia, como cambiaba para Bachillerato. Solo que ahora los niños van al instituto con 12 años y nosotros íbamos con 14.
Siguen prestando los libros, así que la magia de estrenarlos no existe.
En cuanto al ritmo de trabajo, parecido al nuestro, aunque a nosotros no nos controlaban las libretas para ver si estaban limpias o no. Casi todo era por apuntes, y los profesores se limitaban a explicar y mandar ejercicios, que luego corregíamos en clase. Todos los días había un montón de deberes y apuntes que estudiar.
Mi hija, no trae tanto trabajo, les explican y mandan deberes, algunos les da tiempo a hacerlos en clase y eso que nos ahorramos su padre y yo(con la peque igual), apuntes pocos, las libretas se las revisan y los ejercicios se los corrigen los profesores uno a uno,(nosotros nos apañabamos solos, así pasaba que copiabas mal un ejercicio y al estudiar te volvías loco porque no te cuadraban las cuentas). Estan como más vigilados, Les facilitan tanto las tareas que a no ser que sean nenes con las ideas muy claras y responsables, no saben desenvolverse ni con los folios. Y lo peor es que intentas aconsejarles dado que has pasado por el mismo trance, y no te escuchan, porque se sienten super mayores. No te aceptan ni los truquis que usabamos para escribir recto en folios en blanco, o para coger apuntes más rápido y limpios. O como ahorrarles a los papas unos euros comprando una carpeta con separadores y un paquete de folios para todas las asignaturas, en vez de una libreta para cada una(además de las caras, que son mejores), además de ahorrarse dolores de espalda por tener que llevar 6 libros con sus respectivas libretas todos los días.
Con eso mi hija ha tenido que dar marcha atrás(después del gasto, claro), porque al tercer día no podía con tanto peso, y eso que no llevaba libros todavía. Se dió cuenta tarde de que tenía que haber hecho caso a su madre, y comprar solo folios.
Lo siento por ella, pero se ha tenido que arreglar cortando las libretas y convirtiendo sus hojas en folios sueltos. Y lo siento por mí que es la que ha hecho el trabajo porque rompía más hojas de las que arreglaba.
Y acabo ya con el tema material escolar.
Retomo lo que hablaba en un principio, los deberes.
Empezamos cuando recogemos la mesa de la comida, y no sé como acabamos poco antes de la cena, que suele retrasarse hasta que acaban. Y da igual si traen pocos o muchos. Si son muchos tardamos lo que tardamos. Pero si son pocos se alargan porque en mi casa hay muchas musarañas con que entretenerse. Y ya si hay que estudiar puedes desesperarte.
Pero lo mejor es que necesitan que les ayuden y menos mal que su padre y yo todavía abarcamos lo que estudian, no sé cómo se las van a apañar como estudien algo universitario, porque los deberes los hacemos nosotros. Y como te confundas en algo se enfadan porque lo llevan mal hecho.
Y yo que creí que no iba a tener que ver unos deberes más en la vida.
En fin, rutina hasta Junio, que acabe el curso.
martes, 23 de septiembre de 2014
OTOÑO, FUERA CALOR, DENTRO FRÍO, LLUVIA.....
Hoy no ha llovido, aunque ayer si que estuvo todo el día lluvioso, y eso me entristece.
Sin embargo, contra todo pronóstico, hoy no ha hecho frío, incluso cuando ha salido el sol he tenido calor.
Claro que yo en cuanto me muevo un poco ya tengo calor, cuesta mucho mover toda la masa que representa mi cuerpo.
Y es que hoy he ido al huerto, después de más de un mes que no iba.
Pero tenía que ver como va todo, mi marido ha plantado coles, coliflores y lechugas, y ya estamos planteando las zanahorias, habas, cebollas, y ajos.
También sembraré acelgas, que viene muy bien y aguantan el invierno.
He hecho recogida de berengenas, blancas y negras, de pimientos rojos, que ya he asado.
También he traído calabacines, acelgas, y granadas.
Granadas he traído una bolsa llena, pero de las grandes. Lo que no se que voy a hacer con ellas porque aparte de con azúcar y zumo, no se qué otra utilidad darle.
Voy a mirar por la red y a ver qué me sale.
Saludos
Sin embargo, contra todo pronóstico, hoy no ha hecho frío, incluso cuando ha salido el sol he tenido calor.
Claro que yo en cuanto me muevo un poco ya tengo calor, cuesta mucho mover toda la masa que representa mi cuerpo.
Y es que hoy he ido al huerto, después de más de un mes que no iba.
Pero tenía que ver como va todo, mi marido ha plantado coles, coliflores y lechugas, y ya estamos planteando las zanahorias, habas, cebollas, y ajos.
También sembraré acelgas, que viene muy bien y aguantan el invierno.
He hecho recogida de berengenas, blancas y negras, de pimientos rojos, que ya he asado.
También he traído calabacines, acelgas, y granadas.
Granadas he traído una bolsa llena, pero de las grandes. Lo que no se que voy a hacer con ellas porque aparte de con azúcar y zumo, no se qué otra utilidad darle.
Voy a mirar por la red y a ver qué me sale.
Saludos
miércoles, 17 de septiembre de 2014
AHORA SI QUE SE ACABÓ EL VERANO
Estoy muy triste, el verano ya se nos fué.
Ya por mucho que salga el sol serán rayitos tristones, que calentaran sin alegría. Vuelven las mangas largas, los pantalones largos, jerseis, chaquetones, abrigos... Y como no, los dichosos paraguas(ya, ya, la lluvia es necesaria, pero, ¿no podría llover de noche sólo?).
Mira que me caen mal los paraguas. Casi tanto como los políticos. Estorban cuando no hacen falta, pero no puedes dejarlos en casa por si llueve. Y fijo que llueve si te los olvidas. Que lo más normal es que los olvides en cualquier sitio. Ya pueden ser grandes, que los dejas colgados de una silla mientras acabas lo que estés haciendo(banco, café, o la oficina de desempleo), y cuando ya has terminado te olvidas que lo llevas. Y luego no te acuerdas de él, hasta que caen las primeras gotas, que no sé porqué siempre caen cuando estás lejos de donde te dejas el paraguas. Y a volver por él, claro. Mojándote, por supuesto. Y si hay suerte te lo han guardado. Si no, tienes que salir corriendo al chino más próximo a por uno de esos que caben en el bolso y que son muy muy endebles.
Tanto que al primer golpe de aire pasa de ser un paraguas a un embudo. Algunas veces lo puedes volver a su ser, pero si el aire viene con mala uva, seguro que se ha roto una varilla y ya lo puedes tirar al contenedor (no se a cual, por cierto, ¿amarillo o verde?), Además que los contenedores están siempre bastante cerca del chino,¿por qué será?
En fin, que me da coraje que se acabe el verano, que me encanta aunque sude como un cerdo(se dice así, ¿no?, nunca he visto a un cerdo sudar si no es en dibujos animados), aunque se me hinchen los tobillos(las piernas en general), porque el verano es alegría.
Es la estación más alegre del año, las nenas están de vacaciones, todo el día en casa. Vale que se pasan casi todo el día peleándose, por tonterías porque son pequeñas, pero discutiendo como locas. Pero eso es sólo a ratos, los otros ratos están en el patio bañandose en la piscina. Es pequeña y de plástico pero se lo pasan pipa. Y poniendose negras como tizones.
En verano parece que los problemas son menos problemas. Es como si la luz los empequeñecieran. Será que hay más horas de día y por tanto más posibilidades de salir y hablar y enterarte de cosillas. La gente es más elocuente, se para, te preguntan, te cuentan, hay más turistas(no es que seamos un referente turístico pero la crisis se ha notado, este verano había muchas más personas en el pueblo, se ve que es más barato veranear en casa de los abuelos que en un hotel de 3 estrellas).
También está la ventaja de la ropa, al ser más ligerita los armarios están menos llenos, (por mucha ropa de verano que tengas, no abultan lo que 5 jerseys, 2 chaquetones, 3 chaquetas, y varios pantalones)
Es verdad que el verano es más exibicionista, es como un gran desfile de modelos, sólo que de todas las tallas. Hay para todos los gustos, gordos, flacos, con tabletas en los abdominales, con varias tabletas en la barriga(de chocolate, obviamente)...
En verano hasta la cerveza está más buena, te la tomas de dos tragos por muy fría que esté, el sabor es distinto, te calma la sed, y si es en compañía, está más buena todavía, ya que el verano es propicio para estos encuentros cervezas/amigos. Y en la terracita del bar, ¿eh?, que entonces la cerveza sabe el triple de buena.
Podría hablar de más cosas buenas del verano: los helados, los paseos de noche, las reuniones al fresco sentados en la acera de casa, la playa(el que pueda ir, claro), la sandía, el melón, los melocotones, los tomates de huerta, el gazpacho, el salmorejo con tortilla de patatas....
No, no me gusta el invierno, me he autoconvencido. Quiero que me toque la lotería para irme a un país con verano todo el año(existe, ¿no?). No quiero paraguas, ni abrigos, no quiero que den las 6 de la tarde y sea de noche, no quiero cruzarme con la gente y solo poder saludar con la cabeza porque tenemos la boca tapada con la bufanda y hace tanto frío que no puedes pararte ni 5 minutos. No me gusta la sopa de fideos, ni el brasero que me quema las piernas pero del que no me puedo apartar porque estoy aterida de frío.
Ha quedado claro, ¿no?, NO me gusta el invierno, SI me gusta el verano.
Saludos
Ya por mucho que salga el sol serán rayitos tristones, que calentaran sin alegría. Vuelven las mangas largas, los pantalones largos, jerseis, chaquetones, abrigos... Y como no, los dichosos paraguas(ya, ya, la lluvia es necesaria, pero, ¿no podría llover de noche sólo?).
Mira que me caen mal los paraguas. Casi tanto como los políticos. Estorban cuando no hacen falta, pero no puedes dejarlos en casa por si llueve. Y fijo que llueve si te los olvidas. Que lo más normal es que los olvides en cualquier sitio. Ya pueden ser grandes, que los dejas colgados de una silla mientras acabas lo que estés haciendo(banco, café, o la oficina de desempleo), y cuando ya has terminado te olvidas que lo llevas. Y luego no te acuerdas de él, hasta que caen las primeras gotas, que no sé porqué siempre caen cuando estás lejos de donde te dejas el paraguas. Y a volver por él, claro. Mojándote, por supuesto. Y si hay suerte te lo han guardado. Si no, tienes que salir corriendo al chino más próximo a por uno de esos que caben en el bolso y que son muy muy endebles.
Tanto que al primer golpe de aire pasa de ser un paraguas a un embudo. Algunas veces lo puedes volver a su ser, pero si el aire viene con mala uva, seguro que se ha roto una varilla y ya lo puedes tirar al contenedor (no se a cual, por cierto, ¿amarillo o verde?), Además que los contenedores están siempre bastante cerca del chino,¿por qué será?
En fin, que me da coraje que se acabe el verano, que me encanta aunque sude como un cerdo(se dice así, ¿no?, nunca he visto a un cerdo sudar si no es en dibujos animados), aunque se me hinchen los tobillos(las piernas en general), porque el verano es alegría.
Es la estación más alegre del año, las nenas están de vacaciones, todo el día en casa. Vale que se pasan casi todo el día peleándose, por tonterías porque son pequeñas, pero discutiendo como locas. Pero eso es sólo a ratos, los otros ratos están en el patio bañandose en la piscina. Es pequeña y de plástico pero se lo pasan pipa. Y poniendose negras como tizones.
En verano parece que los problemas son menos problemas. Es como si la luz los empequeñecieran. Será que hay más horas de día y por tanto más posibilidades de salir y hablar y enterarte de cosillas. La gente es más elocuente, se para, te preguntan, te cuentan, hay más turistas(no es que seamos un referente turístico pero la crisis se ha notado, este verano había muchas más personas en el pueblo, se ve que es más barato veranear en casa de los abuelos que en un hotel de 3 estrellas).
También está la ventaja de la ropa, al ser más ligerita los armarios están menos llenos, (por mucha ropa de verano que tengas, no abultan lo que 5 jerseys, 2 chaquetones, 3 chaquetas, y varios pantalones)
Es verdad que el verano es más exibicionista, es como un gran desfile de modelos, sólo que de todas las tallas. Hay para todos los gustos, gordos, flacos, con tabletas en los abdominales, con varias tabletas en la barriga(de chocolate, obviamente)...
En verano hasta la cerveza está más buena, te la tomas de dos tragos por muy fría que esté, el sabor es distinto, te calma la sed, y si es en compañía, está más buena todavía, ya que el verano es propicio para estos encuentros cervezas/amigos. Y en la terracita del bar, ¿eh?, que entonces la cerveza sabe el triple de buena.
Podría hablar de más cosas buenas del verano: los helados, los paseos de noche, las reuniones al fresco sentados en la acera de casa, la playa(el que pueda ir, claro), la sandía, el melón, los melocotones, los tomates de huerta, el gazpacho, el salmorejo con tortilla de patatas....
No, no me gusta el invierno, me he autoconvencido. Quiero que me toque la lotería para irme a un país con verano todo el año(existe, ¿no?). No quiero paraguas, ni abrigos, no quiero que den las 6 de la tarde y sea de noche, no quiero cruzarme con la gente y solo poder saludar con la cabeza porque tenemos la boca tapada con la bufanda y hace tanto frío que no puedes pararte ni 5 minutos. No me gusta la sopa de fideos, ni el brasero que me quema las piernas pero del que no me puedo apartar porque estoy aterida de frío.
Ha quedado claro, ¿no?, NO me gusta el invierno, SI me gusta el verano.
Saludos
viernes, 5 de septiembre de 2014
Y TAL COMO VATICINÉ.......
Llegó el lunes 1 de septiembre y ..... No he empezado a dieta¡¡¡¡ BIEEEEEN.
Bueno, no es que sea bueno, es que era previsible. En fin, para todo hay que estar preparados. Y yo necesito convencerme, mentalizarme, encontrar fuerza de voluntad. He ido al súper a por ésto último y no había, no sé si estaba agotado el producto, o descatalogado. No me lo han sabido averiguar.
Y es que ponerse a dieta no es tan fácil como parece. Al menos para mí. Soy comedora compulsiva. Además soy una comedora emocional. Y eso que eeeeeee?? me preguntareis.
Pues que yo me atiborro de comida dependiendo de mi estado emocional.
Si estoy deprimida, como, si estoy triste, como, si estoy preocupada, como. Si me aburro, como, si me enfado, también como.
Es complicado. Para mi, al menos. Porque para el que no tiene este problema siempre es fácil.
Es odioso escuchar los consejos de los delgados sobre cómo tengo que comer(para adelgazar hay que pasar hambre, eh??), lo que tengo que hacer(cuando te entre la melancolía o el aburrimiento te vas a pasear, veras como no comes), hasta lo que tengo que pensar(se positiva, si quieres, puedes).
La verdad es que es mi asignatura pendiente, se que depende de mí, que soy la única que puede obligarse a levantarse del sillón y echar a andar. Que es lo más complicado, empezar a moverse. Motivaciones no me debían faltar, tengo dos hijas preciosas y estupendas por las que debía animarme, y un marido que me apoya en todo o casi todo. (Digo casi todo, porque le he dicho que se ponga a dieta conmigo y no quiere, así que es el casi que me falta.)
Con respecto a mi compulsión es más difícil de llevar. Cuando me dan esos ataques no pienso. Imagino cómo se debe sentir un adicto a las drogas o al alcohol, porque yo soy una adicta a la comida. Me da igual la que sea, dulce o salada, cruda o cocinada, verduras, carnes o pescados. Cuando me da ese ataque no pienso en qué comer, sólo como. Abro el frigo, el armario, el horno, y la basura si hace falta. Si, si. La basura, si no tengo nada en los demás sitios, miro lo que ha sobrado de la comida o cena, y que hemos tirado. Y me pongo a comer como si no hubiera un mañana, a dos manos, la boca llena, tragando a veces sin masticar, incluso llorando.
Horroroso, verdad?? Pues imaginad para mí. Cuando ya estoy atiborrada, y mi cabeza lúcida y me doy cuenta de la barbaridad que acabo de hacer. A veces hasta el estómago me duele tanto que tengo que vomitar. No siempre, si no, no tendría este problema de obesidad mórbida.
Se dice que las adicciones son enfermedades, sin embargo, la adicción a la comida no está considerada como tal por la gente en general. Así como a un alcohólico o drogadicto se le suele tener pena, a un/a gord@(vamos a llamarlo por el nombre que todo el mundo tiene en mente) con este problema se le considera que tiene la culpa de estar así. Todo el mundo critica a los/las gord@s, se permite decir que son asquerosos, se ríen de ellos, y si además tienen alguna enfermedad consecuencia o no de su gordura, se piensa que se lo ha buscado.
No hay tregua para un/a gord@: no se puede dejar de comer porque te morirías de inanición, así que se prueban mil y una dietas, todas fracasos absolutos. Tampoco la moda acompaña mucho, si quieres ir acorde a tu edad y peso, necesitas una nómina y media porque la moda para gord@s es cara. Y si no irás acorde a tu peso pero no a tu edad, porque los fabricantes de ropa de saldo han relacionado gordura con ser muy mayor y hortera.
Las dietas son otro caso aparte. A día de hoy los/las gord@s somos un negociazo. Cuántos genios no se han hecho de oro inventando dietas de lo más raras, nada científicas pero que si parecen médicos los que las escriben o avalan son la leche. Y siempre caemos, o bien con la promesa de perder peso en poco tiempo o de no pasar hambre.(Lo único que perdemos es dinero, tiempo, esperanza y a veces la salud)
A día de hoy, sólo dos métodos me han servido para algo, y no son ninguna fórmula mágica, puesto que los dos se basan en lo mismo, comer menos y moverte más.
Uno es el método de los puntos. En principio llamada Weight Watchers, ahora Entulínea, y que además complementan ayuda grupal(que es justo lo que un/a gord@ necesita, hablar de su problema y comprensión por parte de gente que pasa por lo mismo). El método es lioso en un principio pero cuando llevas un tiempo está bien. No te prohibe ningún alimento(la pesadilla de un/a gord@), y hay muchos alimentos que no son necesario pesar, casi la mayoría, lo que la hace muy atractiva.
El otro es el método de La Báscula, un programa de Canal Sur, que ya va por la 3ª temporada, y que enseña los hábitos saludables que todos deberíamos seguir: dieta saludable y ejercicio.
Es más fácil que el anterior, porque no tienes que contar puntos, aunque si tener cuidado con las cantidades que se come y andar pesándolo todo.
De todos modos, aunque son dos métodos para mí muy recomendables, tengo que reconocer que también han generado un negocio. El primero es negocio en sí, ya que para hacerlo bien es recomendable apuntarse a las reuniones, comprar el método y demás. Lo bueno es que da resultado.
El segundo, es un programa de la tele, pero también han puesto a la venta los libros, aunque no son tan caros, y el programa ayuda mucho. También en el blog de Canal Sur, hay acceso a los expertos, y menús.
Yo reconozco que tengo ambos métodos(así como libros de cien mil dietas más, a ver si se hace el milagro desde la librería), y quiero ponerme manos a la obra. No se ni cuando, ni como, pero quiero y debo.
En cuanto encuentre en el súper la dichosa fuerza de voluntad.
Besos
Bueno, no es que sea bueno, es que era previsible. En fin, para todo hay que estar preparados. Y yo necesito convencerme, mentalizarme, encontrar fuerza de voluntad. He ido al súper a por ésto último y no había, no sé si estaba agotado el producto, o descatalogado. No me lo han sabido averiguar.
Y es que ponerse a dieta no es tan fácil como parece. Al menos para mí. Soy comedora compulsiva. Además soy una comedora emocional. Y eso que eeeeeee?? me preguntareis.
Pues que yo me atiborro de comida dependiendo de mi estado emocional.
Si estoy deprimida, como, si estoy triste, como, si estoy preocupada, como. Si me aburro, como, si me enfado, también como.
Es complicado. Para mi, al menos. Porque para el que no tiene este problema siempre es fácil.
Es odioso escuchar los consejos de los delgados sobre cómo tengo que comer(para adelgazar hay que pasar hambre, eh??), lo que tengo que hacer(cuando te entre la melancolía o el aburrimiento te vas a pasear, veras como no comes), hasta lo que tengo que pensar(se positiva, si quieres, puedes).
La verdad es que es mi asignatura pendiente, se que depende de mí, que soy la única que puede obligarse a levantarse del sillón y echar a andar. Que es lo más complicado, empezar a moverse. Motivaciones no me debían faltar, tengo dos hijas preciosas y estupendas por las que debía animarme, y un marido que me apoya en todo o casi todo. (Digo casi todo, porque le he dicho que se ponga a dieta conmigo y no quiere, así que es el casi que me falta.)
Con respecto a mi compulsión es más difícil de llevar. Cuando me dan esos ataques no pienso. Imagino cómo se debe sentir un adicto a las drogas o al alcohol, porque yo soy una adicta a la comida. Me da igual la que sea, dulce o salada, cruda o cocinada, verduras, carnes o pescados. Cuando me da ese ataque no pienso en qué comer, sólo como. Abro el frigo, el armario, el horno, y la basura si hace falta. Si, si. La basura, si no tengo nada en los demás sitios, miro lo que ha sobrado de la comida o cena, y que hemos tirado. Y me pongo a comer como si no hubiera un mañana, a dos manos, la boca llena, tragando a veces sin masticar, incluso llorando.
Horroroso, verdad?? Pues imaginad para mí. Cuando ya estoy atiborrada, y mi cabeza lúcida y me doy cuenta de la barbaridad que acabo de hacer. A veces hasta el estómago me duele tanto que tengo que vomitar. No siempre, si no, no tendría este problema de obesidad mórbida.
Se dice que las adicciones son enfermedades, sin embargo, la adicción a la comida no está considerada como tal por la gente en general. Así como a un alcohólico o drogadicto se le suele tener pena, a un/a gord@(vamos a llamarlo por el nombre que todo el mundo tiene en mente) con este problema se le considera que tiene la culpa de estar así. Todo el mundo critica a los/las gord@s, se permite decir que son asquerosos, se ríen de ellos, y si además tienen alguna enfermedad consecuencia o no de su gordura, se piensa que se lo ha buscado.
No hay tregua para un/a gord@: no se puede dejar de comer porque te morirías de inanición, así que se prueban mil y una dietas, todas fracasos absolutos. Tampoco la moda acompaña mucho, si quieres ir acorde a tu edad y peso, necesitas una nómina y media porque la moda para gord@s es cara. Y si no irás acorde a tu peso pero no a tu edad, porque los fabricantes de ropa de saldo han relacionado gordura con ser muy mayor y hortera.
Las dietas son otro caso aparte. A día de hoy los/las gord@s somos un negociazo. Cuántos genios no se han hecho de oro inventando dietas de lo más raras, nada científicas pero que si parecen médicos los que las escriben o avalan son la leche. Y siempre caemos, o bien con la promesa de perder peso en poco tiempo o de no pasar hambre.(Lo único que perdemos es dinero, tiempo, esperanza y a veces la salud)
A día de hoy, sólo dos métodos me han servido para algo, y no son ninguna fórmula mágica, puesto que los dos se basan en lo mismo, comer menos y moverte más.
Uno es el método de los puntos. En principio llamada Weight Watchers, ahora Entulínea, y que además complementan ayuda grupal(que es justo lo que un/a gord@ necesita, hablar de su problema y comprensión por parte de gente que pasa por lo mismo). El método es lioso en un principio pero cuando llevas un tiempo está bien. No te prohibe ningún alimento(la pesadilla de un/a gord@), y hay muchos alimentos que no son necesario pesar, casi la mayoría, lo que la hace muy atractiva.
El otro es el método de La Báscula, un programa de Canal Sur, que ya va por la 3ª temporada, y que enseña los hábitos saludables que todos deberíamos seguir: dieta saludable y ejercicio.
Es más fácil que el anterior, porque no tienes que contar puntos, aunque si tener cuidado con las cantidades que se come y andar pesándolo todo.
De todos modos, aunque son dos métodos para mí muy recomendables, tengo que reconocer que también han generado un negocio. El primero es negocio en sí, ya que para hacerlo bien es recomendable apuntarse a las reuniones, comprar el método y demás. Lo bueno es que da resultado.
El segundo, es un programa de la tele, pero también han puesto a la venta los libros, aunque no son tan caros, y el programa ayuda mucho. También en el blog de Canal Sur, hay acceso a los expertos, y menús.
Yo reconozco que tengo ambos métodos(así como libros de cien mil dietas más, a ver si se hace el milagro desde la librería), y quiero ponerme manos a la obra. No se ni cuando, ni como, pero quiero y debo.
En cuanto encuentre en el súper la dichosa fuerza de voluntad.
Besos
martes, 2 de septiembre de 2014
Septiembre llegó....
Ya terminó el verano. No oficialmente pero si se notan los días más cortos y el sol menos luminoso.
También me ha cambiado la situación, ya conté que cuidaba de una abuelita con alzheimer, ya estaba encamada desde hacía tiempo.
Empecé con sus cuidados hace 2 años y medio, y para mí ya no era sólo un trabajo, le había cogido mucho cariño y era como un familiar.
Pues este sábado murió mi viejita. Era una luchadora porque en este último año que ya no salía de la cama había pasado mucho: infecciones, bronquitis, escaras, rotura de cadera, en fin, mucho, mucho. Sin embargo, y contra todas las previsiones médicas, ella aguantó y lo superó todo.
Pero esta semana pasada sus pulmones ya no aguantaron más. Sufrió un colapso en uno, y ese cuerpo aguantó 3 días hasta que todos los que estuvimos junto a ella nos pudimos despedir. Y se nos fué.
No la conocí antes de su fatal enfermedad, ya estaba muy desmejorada, pero si que recordaré el primer año que trabajé con ella, que todavía la levantábamos de la cama para que comiera y viera la tele un ratito, haciendo compañía a su fiel marido. Entonces de vez en cuando tenía momentos de lucidez o de inocencia infantil, y me miraba y me decía: uis que gordaaaa. Yo me reía y la comía a besos y su marido la reñía como se riñe a un niño chico que te señala y te dice lo mismo.
Otras veces me sonreía y a su marido, y le reconocía y le llamaba papa. Son muchos días de recuerdos unas veces buenos y otras no tanto, como cuando se atragantaba al comer o se pasaba la tarde llorando.
Mi querida Justa, a pesar de no haberte conocido lúcida, tu fortaleza y tu recuerdo me acompañará siempre. Contigo aprendí mucho, sobre todo paciencia y comprensión.
Sólo espero que allá donde estés, ya hayas encontrado la paz que tanto necesitabas.
Un beso
También me ha cambiado la situación, ya conté que cuidaba de una abuelita con alzheimer, ya estaba encamada desde hacía tiempo.
Empecé con sus cuidados hace 2 años y medio, y para mí ya no era sólo un trabajo, le había cogido mucho cariño y era como un familiar.
Pues este sábado murió mi viejita. Era una luchadora porque en este último año que ya no salía de la cama había pasado mucho: infecciones, bronquitis, escaras, rotura de cadera, en fin, mucho, mucho. Sin embargo, y contra todas las previsiones médicas, ella aguantó y lo superó todo.
Pero esta semana pasada sus pulmones ya no aguantaron más. Sufrió un colapso en uno, y ese cuerpo aguantó 3 días hasta que todos los que estuvimos junto a ella nos pudimos despedir. Y se nos fué.
No la conocí antes de su fatal enfermedad, ya estaba muy desmejorada, pero si que recordaré el primer año que trabajé con ella, que todavía la levantábamos de la cama para que comiera y viera la tele un ratito, haciendo compañía a su fiel marido. Entonces de vez en cuando tenía momentos de lucidez o de inocencia infantil, y me miraba y me decía: uis que gordaaaa. Yo me reía y la comía a besos y su marido la reñía como se riñe a un niño chico que te señala y te dice lo mismo.
Otras veces me sonreía y a su marido, y le reconocía y le llamaba papa. Son muchos días de recuerdos unas veces buenos y otras no tanto, como cuando se atragantaba al comer o se pasaba la tarde llorando.
Mi querida Justa, a pesar de no haberte conocido lúcida, tu fortaleza y tu recuerdo me acompañará siempre. Contigo aprendí mucho, sobre todo paciencia y comprensión.
Sólo espero que allá donde estés, ya hayas encontrado la paz que tanto necesitabas.
Un beso
miércoles, 27 de agosto de 2014
Y se va acabando el verano.....
Y todos los proyectos propuestos para la temporada estival se han quedado en agua de borrajas.
Pues si, pensaba empezar al dieta, y nada. Que si un heladito, que los refresquitos, que si el salmorejo, las frituritas que apetecen mas que las legumbres, las ensaladas tambien, pero acompañadas por cervecitas, aceitunitas y berengenas en vinagre. El gazpacho con la tortilla de papas, los boqueroncitos fritos o las sardinillas. Y esos tintitos de verano que están......
Que si, que me direis, pero Sharini, haber comido a la plancha y mas verduras y ensaladas, bebe agua y cerveza "sin", haber andado mucho o piscina o.....
Que ya ya, todo necesita de su sacrificio, sea la época que sea.
Y con tanto calor aquí en mi querida Andalucía, sobre todo en mi ciudad cordobesa, que hemos llegado a los 42 grados como que no me apetecía ir a andar. También he tenido que trabajar, y eso son 7 días a la semana cuidando de mis viejecitos, así que de piscina me he olvidado este año, por falta de tiempo y sobre todo de dinero. Este año no hemos podido ni visitar por unos días a mi hermano, que vive en Benalmádena, que esta puñetera crisis nos está ahogando.
Otros proyectos eran aprender Alemán, aprender a hacer bisutería, leer unos libros que tengo pendientes...
Pero no penséis que no he aprovechado el tiempo: he jugado más con mis hijas, he hablado mucho con mi hija mayor, he pasado más tiempo en el huerto con mi marido, he preparado muchas conservas.
En fin, que el lunes empieza una etapa nueva, preparando a las nenas para los coles, que la mayor ya entra en el instituto y estamos nerviosillos, preparando ropas, materiales, y animos.
También me he propuesto empezar la dieta(jajajajajajajajaja), el lunes 1 de septiembre. Seré capaz de seguir o me rajaré a la primera de cambio??
Más noticias en adelante, que iremos haciendo un seguimiento.
Besos.
Pues si, pensaba empezar al dieta, y nada. Que si un heladito, que los refresquitos, que si el salmorejo, las frituritas que apetecen mas que las legumbres, las ensaladas tambien, pero acompañadas por cervecitas, aceitunitas y berengenas en vinagre. El gazpacho con la tortilla de papas, los boqueroncitos fritos o las sardinillas. Y esos tintitos de verano que están......
Que si, que me direis, pero Sharini, haber comido a la plancha y mas verduras y ensaladas, bebe agua y cerveza "sin", haber andado mucho o piscina o.....
Que ya ya, todo necesita de su sacrificio, sea la época que sea.
Y con tanto calor aquí en mi querida Andalucía, sobre todo en mi ciudad cordobesa, que hemos llegado a los 42 grados como que no me apetecía ir a andar. También he tenido que trabajar, y eso son 7 días a la semana cuidando de mis viejecitos, así que de piscina me he olvidado este año, por falta de tiempo y sobre todo de dinero. Este año no hemos podido ni visitar por unos días a mi hermano, que vive en Benalmádena, que esta puñetera crisis nos está ahogando.
Otros proyectos eran aprender Alemán, aprender a hacer bisutería, leer unos libros que tengo pendientes...
Pero no penséis que no he aprovechado el tiempo: he jugado más con mis hijas, he hablado mucho con mi hija mayor, he pasado más tiempo en el huerto con mi marido, he preparado muchas conservas.
En fin, que el lunes empieza una etapa nueva, preparando a las nenas para los coles, que la mayor ya entra en el instituto y estamos nerviosillos, preparando ropas, materiales, y animos.
También me he propuesto empezar la dieta(jajajajajajajajaja), el lunes 1 de septiembre. Seré capaz de seguir o me rajaré a la primera de cambio??
Más noticias en adelante, que iremos haciendo un seguimiento.
Besos.
domingo, 24 de agosto de 2014
Erase una vez en un reino.....
Parece el principio de un cuento, verdad??, pues no, es la única manera que se me ha ocurrido de empezar a contaros mi gran día de teatro. Cierto que fué ya hace dos meses, y hasta ahora no había contado nada. Pero es que cada vez que mi marido y yo recordamos el momento nos partimos de risa.
Y direis: porqué se parten de risa??, Pues porque estuvimos a ver una obra de un gran andaluz, showman, presentador, empresario, y por supuesto un gran Rey Solo. Me refiero al monologuista Manu Sánchez.
Soy fan suya desde hace mucho, casi desde que empezó en el mundo de la farándula hace unos 10 años. Aunque cuando verdaderamente empecé a seguirle fué en Canal Sur, con su programa La Semana Más Larga, un gran programa que él mismo producía y que desgraciadamente y debido a ésta máldita crisis, a sus recortes, y a que Manu no tiene pelos en la lengua,(sobre todo esto último), fue retirado de la parrilla televisiva.
Manu Sánchez lleva por toda Andalucía su espectáculo, una obra entre monólogo y teatro,donde con un humor increíble, habla sobre las madres, la indepencia de los jóvenes, la crisis, defiende lo andaluz, y como no, ironiza sobre la corona, el recien estrenado Rey Felipe y todos los escándalos monárquicos.
En su obra, él es un recien coronado rey que se independiza del palacio de papá y mamá, en su propio palacio. Un rey de un reino imaginario, andaluz claro está, con grandes proyectos para que su reino prospere en este mundo loco.
Pero a la vez que Rey, tambien es un joven que se acaba de independizar y que se ve sólo en su gran palacio, a veces aliviado por no tener a mamá todo el día detrás y a veces asustado por no tenerla cerca. Una contradicción que todos aquellos que nos independizamos jóvenes y lejos del hogar familiar conocemos al dedillo.
En todo momento me sentí identificada con sus chistes y exageraciones, tanto como hija como madre. Y son verdades tan verdaderas que te hacen mucha gracia.
Y como antes comenté, Manu no tiene pelos en la lengua y con una gracia que haría desternillarse a la misma monarquía, les sacó todos los trapos, haciendo chanzas de todos y todo, y dándonos la oportunidad de reírnos de lo que todos pensamos pero no decimos.
La verdad es que es impresionante verle durante casi 3 horas, hablando, cantando, saltando, imitando.... con un arte como diría él "que no ze pué aguantá"
Salimos del Gran Teatro de Córdoba con dolor de tripa, de cara, llorando de la risa, y con ganas de más. Lástima de esta puñetera crisis que no me permite ir como las gruppies de ciudad en ciudad repitiendo la experiencia.
Me hubiera gustado poder conocerle en persona, decirle que es un gran artista, que gracias a él durante 3 horas se nos olvidaron todos los problemas que tenemos, se nos olvidó que no tenemos trabajo, y que económicamente estamos agobiados a diario. Por desgracia nos fuímos sin poder conocerle, aunque me traje un par de recuerdos, una bonita taza y un delantal. No me lo traje todo por el dinero que si no.......
Fue una tarde inolvidable, y como ya he dicho, todavía hay cosas que nos recuerdan trocitos de la obra, y nos reímos los dos juntos, como niños chicos.
Bueno, pues aquí acabo ya con mi rollo.
Un beso.
viernes, 29 de abril de 2011
Y no mejora
El tiempo sigue malísimo, parecía que nos había dado el cambio, pero solo era una tregua y hemos vuelto a las andadas. Lo malo es que no nos da tiempo a secar ropa, al menos a las que no tenemos un sitio techado para tender. Y la secadora sigue rota.
Tampoco mejora esta crisis, al menos donde yo vivo, la gente no deja de volverse a venir al pueblo, despues de estar años trabajando en Castellon, Madrid, Valencia, etc. Pero en todos sitios cuecen habas, y se han perdido puestos en todos lados. Ellos han vuelto a un pueblo que lleva en crisis desde hace 20 años, y no ha mejorado nada, todavía peor con la crisis mundial-española.
Aunque dicen que no hay mal que cien años dure, nosotros llevamos unos cuantos ya. Y los que nos queden.
Tampoco mejora mi dieta, vamos la qeu no mejora soy yo, la dieta funciona perfectamente, pero como no me centro, pues aquí sigo. Como excusa decir que ultimamente estoy muy estresada y no pienso con claridad, a ver si acaban las clases mías y de las niñas, y mi vida empieza a normalizarse de nuevo.
Aun hay muchas cosas que no mejoran, pero de momento estas son las mas importantes para mí, o al menos las que tengo más presentes a diario.
Un beso para tod@s
Tampoco mejora esta crisis, al menos donde yo vivo, la gente no deja de volverse a venir al pueblo, despues de estar años trabajando en Castellon, Madrid, Valencia, etc. Pero en todos sitios cuecen habas, y se han perdido puestos en todos lados. Ellos han vuelto a un pueblo que lleva en crisis desde hace 20 años, y no ha mejorado nada, todavía peor con la crisis mundial-española.
Aunque dicen que no hay mal que cien años dure, nosotros llevamos unos cuantos ya. Y los que nos queden.
Tampoco mejora mi dieta, vamos la qeu no mejora soy yo, la dieta funciona perfectamente, pero como no me centro, pues aquí sigo. Como excusa decir que ultimamente estoy muy estresada y no pienso con claridad, a ver si acaban las clases mías y de las niñas, y mi vida empieza a normalizarse de nuevo.
Aun hay muchas cosas que no mejoran, pero de momento estas son las mas importantes para mí, o al menos las que tengo más presentes a diario.
Un beso para tod@s
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